Que sea como en los cuentos, que sea como en los cuentos. Y más.
Es que la cita con Winner fue un hitazo. De rankearse las dream dates, ésta hubiera alcanzado cómodamente el puesto 2 ó 3.
¿Existe una droga mejor que toda esa adrenalina que se activa dos horas antes de un encuentro postergado casi una década? Baño de espumas, uñas, planchita, serum para las puntas, crema de pear glace por todo el cuerpo, LA bombacha justa, dientes, sutil makeup, perfume, medias, vestidete de algodón, botas, más perfume, tapadito y carterín de lentejuelas.
Winner Bombón Puntual me recibió con piropazos desde el vamos, tan canchero, tan irresistiblemente buenmozo e imperfecto, tan todo tan. Cenita sin ganas en bistró, dos caipirinhas y muuuucho roce en la mesa. Que su separación, que su gimnasia capilar, mi negocio, sus viajes constantes a Brasil, las elecciones, el Pro. Y las contras.
Después de 4 horas de la cena más larga del mundo emprendimos el regreso a casa.
"che Brish, y si vamos a tomar algo"
NOOOOOOOOOOOOOOOO, no, abusá de mí! Tirá el auto en la banquina y faltame el respeto, toqueteame, llamame Marta, hagámoslo contra el capot, que nos lleven presos por cometer actos impuros. Pero NO vayamos a tomar algo.
"A casa, digo, o te incomoda?"
YEAH! Diez minutos después estabamos en el sillón de su loft de separado. Muy limpio, ordenado, con olor a Axe. Y sin perro. Muchas zapatillas con onda por todos lados (work stuff), tickets de Laverrap, un collage de deliverys su heladera y una alfombra de pelos largos traída de Marruecos.
Me abrazó, me dió besos en el cuello, me despeinó, me avisó que quería salir conmigo. Y después me preguntó si me podía dar un beso. Si bien es ley que eso no se pregunta, viniendo de él me pareció lo más chic y adecuado para la situación.
Nos besamos hasta las 5 de la mañana, como si tuvieramos veinte otra vez. Y nada más. Nadie perdió la ropa en combate. Lo ayudé a armar su valija y partimos para mi casa, porque había un avión que tomar y partía a San Pablo en dos horas.
"Baby, portate bien, vuelvo el Viernes y te quiero ver".
Esta noche tenemos el evento de inauguración de una máquina impresora offset. Socia ya está en Palermo montando todo y reclamando mi presencia en el lugar. Pienso ponerme lo mismo que me puse anoche, para seguir con ese olorcito a él todo arriba mío.
¿Yo estaba de duelo hasta ayer?
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario