domingo, 28 de junio de 2009

Maratón win a Winner

La cita con Winner empezó el viernes a las 23 hs y terminó hoy, domingo electoral a las 12 am.

"Llegué Flaca, estoy saliendo del aeropuerto, te busco y comemos en casa".

Después de cocinarme unos ñoquis rellenos de albahaca, bombón recién bañado me dió el regalo prometido via sms: Unas zapatillas con lentejuelas violetas lo más de lo más.

Nos enrollamos un rato en sillón de dos cuerpos Negro. El jet lag y el malbec nos invitó a pasar a su cama de separado. Plumón gris oscuro, cucharita y sus ronquidos. Winner tiene nariz de ex rugbier, y le chifla un toque cuando está despierto. Dormido es una cafetera silvadora. Non stop.

Maldormida y sin mi cepillo de dientes me despierta a las 8 am con besos en el cuello: "Flaca, arriba, nos vamos".

El plan: pasar por casa, buscar "muda" y partir al campete de amigo en La Consh de la Lor. Amo los hombres con plan.

Ruta con Calamaro, dos Lattes y medialunas calentitas llegamos casi hasta Chascomus. Yo tan anti Cardón, improvisé un look camp day semi cool: flamantes zapatillas de lentejuelas, camperita con peluche, anteojos negros y planchazo de pelo veloz.

Desde la tranquera adiviné lo que me esperaba para mi maravillosa tercera date con Winner: una convención de forras mantenidas, espléndidas, con el pelo sin frizzz, endermologiadas de la pera al tobillo y una troupe de brand managers, Ceos, Gerentes regionales y polistas.

Me abracé a la barra de bebidas espirituosas y arranqué a las 11 con clericot. Hacia las 20.30 ya me había hecho "íntima" de las Merys, Delfis y Vickys e interpretaba Ciega Sorda Muda en el karaoke enseñando coreografías al público presente. Le dediqué a Winner "contigo mi vida, quiero vivir la vida, lo que me queda de vida, quiero vivir contigo" y el aplauso fue sostenido.

Decidimos que era demasiado tarde para volver así que pernoctamos en una de las habitaciones del quincho. Cada uno en una camita. La pava silvadora con diez horitas de alcohol encima no me dejó pegar un ojo en toda la noche.

Amanecer de campo, con rocío y hang over, desayuno con las Merys, Delfis y Vickys, muá muá besis a todas, re lindo el campo, nos mensajeamos, besis, shakira, ja ja, chau. Forras.

Hacia las 12 fui depositada en colegio de zona norte para ejercer mi derecho cívico. Extenuada como político al final de campaña.

Lo que me pasa con Winner es que me canso. Me cansaba hace diez años, me cansa mucho más ahora. Es tan tan, todo, que tengo que hacer tanto esfuerzo por estar a la altura de su esplenditud, que agota. No relajo. No soy natural, soy una Mery Delfi Vicky shoulda-be. Sin endermologie, con el pelo con frizz. Yo con Winner, soy lo anti efecto-Levité.

2 comentarios:

  1. Ultimo momento: esta noche tenemos programa: sushi con su primo y novia. Por lo menos tengo tiempo para un baño de crema.

    ResponderEliminar